lunes, 27 de diciembre de 2010


- está claro, no has nacido para vivir en calma, no te sirven ni la tranquilidad ni la inmovilidad.

- ¿y qué se supone que debo hacer yo ahora?

- pues joderte y aguantarte, bonita, ése no es mi problema. cocínate tortillas de tranquilizantes, dedícate a correr una hora al día, métete un kilo de somníferos en las infusiones, lo que quieras.

- no me estás ayudando. parece cualquier cosa menos simple.

- es que nadie dijo que fuera fácil. tu fisiología no está preparada para determinados trámites que te esperan en la vida, así que tienes dos opciones: o intentas adaptarte por todos los medios, o te tiras por la ventana como la última víctima del pánico no escénico, tú misma.

miércoles, 8 de diciembre de 2010


hace tiempo alguien me dijo que frenara un poco en las cuestas. la vida sobre dos ruedas era más fácil. ahora, con los pies en la tierra, no es tan sencillo como parecía.

el suelo, que entonces no hacía tanto daño, parece ser más duro de lo que aparentaba, y las caídas duelen más. al menos la mercromina ya no cura como lo hacía antes. y la sensación de vacío sustituye al calor del abrazo materno que te llegaba nada más incorporarte. y vuelves a sentirte extraño cuando al continuar, dejas atrás otra parte de ti.

y siento estar aquí. siento hacer daño y recibirlo. siento no desaparecer y que todo quede en calma. siento sentir en exceso. porque los excesos, como todo el mundo sabe, no son buenos, no ayudan al que los realiza. es una lucha interna perdida...

martes, 30 de noviembre de 2010


corre. salta. grita. deja de respirar y respira.

jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. no hay dolor físico. no existe la nada ni el todo. nada existe. y mientras tanto, tengo o retengo lo que puedo. olvido y vuelta a empezar.

jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. no esperes comprenderme, ni siquiera yo lo hago. a veces se me escapa de las manos, otras veces ni siquiera está. deja de ponerme la zancadilla. cada vez que caigo me vuelvo a levantar, pero ya ni siquiera me da tiempo a levantarme completamente.

jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. jodidos...

viernes, 3 de septiembre de 2010

sólo a veces, cuando todos duermen, lo veo todo claro, aunque la oscuridad de la noche me acompañe. tengo miedo, y él me tiene a mí, más bien me retiene. sin embargo sonrío, a ver si así desaparece y me deja respirar hondo. a veces las cosas duelen, más de lo que deberían. todo depende del umbral de dolor que soportes. el mío es bajo, al más mínimo desatino cedo. y no debería ser así, pero es. simplemente es.

y necesito tiempo para no ahogarme en este mar de papel, para ser consciente de lo inexplicable. así pasan y pasarán los meses, con más pena que gloria. abunda la angustia, nos sobran los motivos y nos vence el agotamiento.

de vez en cuando se me escapa un poco de agua, de ése que no debería escaparse. y sin que nadie se entere, lo recojo y lo devuelvo a su sitio. porque nada debe descubrir lo que realmente sucede. y es que sí, soy más humana de lo que me gustaría, demasiado quizás. y no me gusta. no me gusta nada.

martes, 27 de julio de 2010

un día más parece que todo termina donde en un principio iba a empezar.

hay miedo, hay resignación, hay locura y cansancio. más bien parece una tragicomedia, pero en cambio aquí nadie te hace el favor de matarte. a veces el sufrimiento sale caro, demasiado. y tal vez el destino, Dios, el karma, o lo que quiera que sea me premia con lo que merezco, quién sabe.

a estas alturas de la película nadie vendrá en un bello corcel a salvarte, nadie, ni siquiera el príncipe azul, que aunque existe, no tiene la solución. el caso es que, tarde o temprano, volveremos al punto de partida. al mismo sitio donde empezamos. y aunque se suponía que después de haber recorrido el laberinto deberías conocer el camino, no es así. no encuentras la salida, no hay vida más allá de la angustia que corroe todos tus poros, uno a uno.

y aquí estamos, comprobando cómo el tiempo y la mala suerte aún se acuerdan de mí de vez en cuando, más en cuando que de vez. hay muchas opciones, pero sólo una sería la agradable, por no decir que la única que puede salvarme. y saber que en poco tiempo la respuesta estará ahí, con un ínfimo porcentaje de probabilidad de ser positivo, es una lenta agonía.

si en algún momento pierdes la cabeza, vuelve a leer esto, para poder recordar que en algún momento tuviste un poco de sentido común. que como él siempre dice: "es el menos común de los sentidos".

miércoles, 7 de julio de 2010

- olvídate de haber estado en otro lugar, en otro tiempo...ahora ya no sirve de nada
- lo intento, pero no puedo, me cuesta respirar. tengo la sensación de estar continuamente ahogándome bajo el mar, siento un peso sobre los hombros que no me deja caminar
- te entiendo, pero eso tampoco sirve. nadie, ni nada te debe hacer mirar hacia otro lado. cierra los ojos y respira hondo cada vez que te invada el pánico
- no funciona. he perdido la cuenta de las veces que he hecho todo lo que me decías. y es tarde. tarde para poder recuperar el tiempo perdido, tarde para evitar lo inevitable, tarde para descansar y coger fuerzas. no puedo
- nunca es tarde si la dicha es buena, o eso dicen. no dejes que esto se apodere de ti, apodérate tú de ello
- no tengo fuerzas, no sé cómo hacerlo. y lo peor de todo es que el miedo me acompaña día y noche, pasa más tiempo conmigo que mi propia sombra, y parece que quiere seguir así mucho tiempo

sábado, 3 de julio de 2010

trata de recordarlo, inténtalo. no tengas miedo. deja atrás lo que realmente sobra, olvida todo aquello y céntrate en lo bueno. algo habrá, digo yo. no hace falta que me lo cuentes, pero recuérdalo, por favor.

deja que vuelva a tus ojos lo que una vez viste y te hizo sonreír, siente los olores que te tranquilizaban, las voces que te daban seguridad... y ahora respira, hondo, deja que el aire entre despacio en tus pulmones y sé feliz.

martes, 29 de junio de 2010

dulces despertares


recorrió esquinas como quien recorre supermercados
escayoló su alma para que nadie lo viera entre las sábanas
dio, recibió y olvidó a la mañana siguiente
aquéllos que un día la necesitaron, en otro momento el saludo le negaron

maldijo a quienes un día amó, porque entre todos hasta allí la llevaron.
miró el espejo sin reconocerse, la belleza con los años se esfumó, no tenía a quién parecerse.
las ojeras ya a nadie preocupaban, algunos ni preguntaban,
en su bolso una botella de alcohol destilado para lavarse las heridas...

no reconocía a la persona que un día fue, entre tanto rímel y tazas de café;
se olvidó de su nombre, como quien olvida el perfume de un hombre,
ató cabos, juntó duros y gastó minutos
se desenredaba fuerte el pelo, para intentar deshacer los nudos de su desdicha...

dulces despertares lejos de la noche,
jueces, banqueros y fantoches.
almidona tu vestido, lo demás está prohibido.
rózame la cara, siénteme dentro, házte macabra...

y todo eran peticiones, el cliente ya no atendía a razones;
lo que un día fue educación, ahora era ordenanza, desgracias y alabanzas.
¡estúpido destino! un día te crees libre y al otro, consciente de tu desatino
guarda en tu cajón la bonita balanza, sonríe y oculta tu desesperanza.

es el sino el que aquí manda: no te resistas, no te engañes, no luches, no sientas, no...

jueves, 17 de junio de 2010


corre, lejos, porque no hay vuelta atrás, y si te paras te vendrás abajo. no mires por encima de tu hombro, no tropieces, no caigas, no te hagas más daño. busca la receta que te indique qué tomar para evitarlo... no te engañes, no existe nada, absolutamente nada que te pueda ayudar a pasar esto. y así verás cómo se aleja tu vida, cómo se despejan las dudas, cómo empieza algo nuevo. te da miedo, lo sé, pero más que miedo es tristeza, por no poder parar el tiempo, por no poder volver allí, a aquél punto en el que fuiste realmente feliz

deja que todo pase, no pienses, no sientas, simplemente hazlo. no hay más opciones, no regreso, ni viaje de vuelta, sólo ida, y a toda velocidad. antes los minutos eran auténticas eternidades, y ahora sueñas con poder regular el reloj y disfrutar segundo a segundo intensamente.

y sí, así fuiste y eres tú, todo, absolutamente todo, lo sientes más, lo vives más, lo bueno, pero también lo malo. y después de todo lo pasado, sigues igual, pero eso tampoco es una desventaja, todo está en ver el vaso medio lleno, así que inténtalo, y abrázalos, y dales besos, y vuelve a sonreír como cuando eras pequeña, porque todo se acaba...

martes, 1 de junio de 2010


parece que el ruido de conversaciones ajenas puede empeñarse en ocasiones en que callemos. sin embargo, nosotros continuamos diciendo. olvidamos el alrededor para centrarnos en este punto, que es el que realmente importa. y tú hablas, y yo hablo. y entiendes, y entiendo. simplemente es eso, no hace falta más. a veces silencio, pero cómodo, del que no intenta romper el hielo, del que sirve más que estorba. y después vuelven a fluir las palabras, a modo de historias interminables, anécdotas anecdóticas y razones e informaciones. así pasan los minutos sin que nos demos cuenta, las horas, los días, y así pasarán durante mucho tiempo. porque no existe nada, absolutamente nada mejor que las conversaciones, cuando el comunicador que escucha y el oyente que comunica se entienden.

martes, 25 de mayo de 2010

no soplaba ni una pizca de aire que pudiera hacer más liviano aquel bochorno. cruzó la calle apenas iluminada por dos farolas. caminaba en la noche, errante, sin un rumbo, tal y como había estado caminando por la vida. continuó andando por la acera y al girar la esquina, lo vio.

de pronto, tal y como había estado temiendo durante algunos años encontró lo que tanto había estado evitando. allí, sin previo aviso, sin preparación alguna, sin tiempo para reaccionar. el cuerpo se le paralizó, el calor se hizo más intenso aún, la boca se le secó en una décima de segundo, como si no hubiese bebido nada en todo el día.

qué hacer, qué pensar, qué decir, todo eran preguntas, y ninguna tenía respuesta. o por lo menos, no en aquel momento. las imágenes y los recuerdos se agolpaban de repente en su cabeza, intentando escapar por alguna salida de emergencia, pero no había, no existía. y a todo esto le siguieron unos firmes puntos suspensivos...

martes, 18 de mayo de 2010

tuve tantos recorridos hasta el olvido que ya ni respiro. odio, siento, pienso y autoalimento mi lamento. caigo rendida sobre mis rodillas, aturdida. doy portazos en el cielo y repaso mis anhelos. jodida vida, me digo a veces, si llego a saber lo que se cuece...

nado contra mi propia corriente, que me arrastra aunque lo intente. maldigo la suerte ajena, a ver si así merezco mi condena. todo fluye rápidamente, me encojo entre tanta gente...

domingo, 16 de mayo de 2010

roba las sonrisas y arrastra,
difumina las miradas
cae y deja y acompaña
cierra puertas a patadas.

hiere, siente el miedo y ataca
persigue continuamente, a diario,
deja huellas en la cara
lo transforma todo en un calvario...

martes, 4 de mayo de 2010

niñas que un día quisieron ser princesas...

con el tiempo perdieron la fe y la paciencia, no hizo falta mucho para perder también la dignidad y con ella, muchas veces, la consciencia. robaron tacones a sus madres, pintaron sus labios de rojo vivo y desgastaron lápices en sus párpados. antes de tiempo.

dejaron que almas viajeras les abrieran las piernas a cambio de promesas que incluso ellas sabían incumplidas. alejaron los labios de sus bocas para ver si así dolía menos. cambiaron las muñecas por las puntillas en la ropa interior, no dieron tiempo al tránsito. escupieron lágrimas mientras fingían que nada las hería. posaron, inclinando la cabeza, para ver si así los incrédulos creían que ya eran mujeres, y así lo hicieron muchos.

y mientras tanto, no muy lejos, padres ciegos por voluntad propia. oídos sordos, bocas afónicas. y todos lo vimos y lo seguiremos viendo. aquéllas niñas que se hacían pasar por mujeres, perdieron la infancia, la adolescencia, la dignidad y la cordura...

domingo, 21 de marzo de 2010

nOches en vela

cortó las alas del ángel a las puertas del cielo,
a ver si así no volvía a pisar el suelo,
hizo migas con las nubes
y éstas corrieron lejos cuando se despidieron

cazó lenguas en la noche y refugios para miembros
logró irse y volver, dejando de lado los sueños,
ruido en las entrañas,
caras y palabras hirientes que levantan migraña

locas las vías de la desesperación,
circulan todas en la misma dirección
resuenan los motores de los que se pierden en la noche
callan las almas en pena que guardan los reproches

amarillea la blanca pureza de otro tiempo
y deja que se escape entre los dedos el miedo,
ruge fuerte la culpa por dejar marchar,
por olvidar que la vida prefiere amar...

domingo, 14 de marzo de 2010

a veces uno se cansa, le fallan las piernas y se cae. una vez en el suelo, hay dos opciones, quedarte ahí quejándote por lo desgraciado que eres o levantarte, aunque duela y seguir caminando. siempre hay posibilidades de volver a caer, y más que posible es probable, pero a base de chocar contra el suelo uno va aprendiendo.

en ocasiones escojo la primera opción, por comodidad, por angustia, por falta de ganas para levantarme, pero siempre recuerdo que la segunda es la correcta, o por lo menos la que necesito elegir. así que cuando se me pasa la desidia y el dolor, me levanto como puedo y sigo adelante. y la mayor satisfacción es tener a alguien a mi lado que me coge de la mano para seguir caminando conmigo...

*sonrisas*

domingo, 7 de marzo de 2010

alguien me recordó una vez la importancia de querer y ser querido. sé su nombre, sé quién es, sé qué teme y que quiere. sé. subimos juntos a pasear entre las nubes de algodón que yo tenía sobre la cabeza. paseamos, aunque a él no le gustase mucho la idea, prefería tumbarse y hablar. así que caminamos y luego nos echamos a mirar el cielo desde cerca. y así nos pasaron los primeros días, lejos del suelo. y siguió pasando el tiempo, y continuábamos en las nubes. pasaron los meses, los años, y decidimos quedarnos allí arriba. éramos felices y no necesitábamos pisar el suelo. la dureza del asfalto era incómoda, así que únicamente bajábamos cuando queríamos entrar en el agua o tocar la arena. lo demás, sobraba...

martes, 2 de marzo de 2010

dicen que a veces las oyen llorar de madrugada, cuando la ciudad aún duerme, cuando los últimos sueños acaban. se escuchan llantos y golpes, secos, duros. y silencio, mucho silencio. a veces se concentran para no sentir, otras simplemente están, no es necesaria la concentración, no. duermen de día, para poder estar bien despiertas cuando llega la noche. su umbral de dolor en esas horas es alto, tan alto que podrían clavarles un cuchillo y algunas ni se enterarían.

unas por necesidad, otras por comodidad, algunas incluso por vicio, cualquier tipo de vicio. he visto a las primeras aguantar las lágrimas, con historias dulces de otro tiempo venidas a agrias. nadie salvo ellas entiende, absolutamente nadie. y como ellas, tantas otras...

lunes, 1 de marzo de 2010

me tatué la piel y la memoria, para ver si así conseguía superar lo insuperable. y lo logré, o eso creía, aunque la visión desapareció con el tiempo. rojas las palabras de tanto chocar en los labios evitando salir. y me juré y le juré al espejo, pero incumplí mi promesa, aunque me duela reconocerlo. corté pelos, deshice lazos y amplié telas. volví a proponerme, hablé en pasado, hablé en presente, y volví a equivocarme.

y lejos de hundirme más aún, encontré un ángel de la guarda, una ilusión óptica que tiraba de mí cuando lo necesitaba. extraño pero cierto. ilógico. cómo conseguí engañarlo, no lo sé, ni creo que lo llegue a saber nunca. él creía y yo no mentía, algunos lo llaman fe, otros ceguera, otros simplemente no lo llaman.

un día sin saber por qué, o mejor dicho, sabiendo perfectamente el motivo, el dolor volvió a aparecer en el mismo lugar en el que estaba cuando se había ido. las ideas chocaban unas con otras en la cabeza, como si los circuitos por los que circulaban hubiesen perdido el sentido. locas las neuronas jugaban al despiste, herían a mi alma. al parecer ésta sí era la historia interminable...