domingo, 30 de noviembre de 2008
{escribía}
de tristes pensamientos salieron tristes palabras, que dieron lugar a tristes historias. la celulosa del papel guardó algunas para sí, dejando que la tinta marcara en ella lo que no podía marcar en un cuerpo. fluían solas las frases que evidenciaban los sentimientos. recuerdos de otra vida volvían a la memoria, recuerdos de un pasado frío y cálido a la vez. fantasías de otros tiempos, almas que por el camino se perdieron, cuerpos debilitados que se despidieron. y de extraños inventaron las manos cuentos para no dormir. de anónimos salieron las fábulas que dejaron enseñanzas para no olvidar. años congelados en la memoria, que ahora se derretían para que las agujas de hielo dejasen de hacer daño. vidas que se cruzaron en puntos indefinidos de caminos indeterminados. no hubo principio ni fin, fue algo abstracto que salió antes de que comenzase, que no terminó porque no había manera de que acabase. las letras se tejían solas, las palabras se enhebraban sin ayuda, lo que no se dijo se escribió, lo que no se quiso escribir, se guardó en el último cajón de la cómoda de la habitación, donde nadie pudiese verlo...
sábado, 29 de noviembre de 2008
a veces
a veces hay que saber callar y dejar que el silencio lo diga todo
a veces hay que dejar de correr y pararse a descansar
a veces hay que olvidar lo que ocurrió y pensar en lo que está ocurriendo
a veces hay que abandonar el suelo y dejarse llevar por las ráfagas de viento
a veces hay que dejar de hablar y actuar
a veces hay que esforzarse más
a veces hay que dejar los a veces y transformarlos en casi siempres
a veces hay que dejar de correr y pararse a descansar
a veces hay que olvidar lo que ocurrió y pensar en lo que está ocurriendo
a veces hay que abandonar el suelo y dejarse llevar por las ráfagas de viento
a veces hay que dejar de hablar y actuar
a veces hay que esforzarse más
a veces hay que dejar los a veces y transformarlos en casi siempres
jueves, 27 de noviembre de 2008
sentido(s)
perdí el bastón en el que me apoyaba al correr, dejé olvidada la razón en el rincón de los olvidos, olí rosas de plástico a ver a qué sabían, cerré los ojos para pensar que imaginaba, escuché canciones sin música, hablé en silencio, escapé de mis fantasmas quedándome a charlar con ellos, sacudí del mantel las migas del pan que nunca comimos, sonreí sin que nadie me viese sonreir...
[y es que a veces lo que parece el mayor de los sinsentidos, es lo que más sentido tiene, porque el sentido común es el menos común de los sentidos, y yo sé que no hace falta ver para creer]
[y es que a veces lo que parece el mayor de los sinsentidos, es lo que más sentido tiene, porque el sentido común es el menos común de los sentidos, y yo sé que no hace falta ver para creer]
domingo, 23 de noviembre de 2008
*frases encontradas*
palabras que acarician la piel, pieles que hablan sin decir palabras
sonrisas que regalan alegrías, alegres noches en vela que sonríen
amarguras que rápidamente se vuelven dulces, dulzuras que nunca podrán ser amargas
espejismos de una vida anteriormente buscada, imágenes reales casualmente encontradas
cuerpos que dejan de estar para simplemente ser, seres que ocupan cuerpos que se fusionan
pesadez mañanera de una ligereza incontrolable, ligerezas que nunca se pasarán a ser pesadas
almas callejeras encontradas que abandonan las aceras, almas perdidas esperanzádamente unidas
...y otra vez tú, hablando callado, contando sin decir. y qué bonito cuando hablas y todavía mejor cuando dices...
sonrisas que regalan alegrías, alegres noches en vela que sonríen
amarguras que rápidamente se vuelven dulces, dulzuras que nunca podrán ser amargas
espejismos de una vida anteriormente buscada, imágenes reales casualmente encontradas
cuerpos que dejan de estar para simplemente ser, seres que ocupan cuerpos que se fusionan
pesadez mañanera de una ligereza incontrolable, ligerezas que nunca se pasarán a ser pesadas
almas callejeras encontradas que abandonan las aceras, almas perdidas esperanzádamente unidas
...y otra vez tú, hablando callado, contando sin decir. y qué bonito cuando hablas y todavía mejor cuando dices...
*cuentos de final infeliz*

cuenta la historia que el encuentro tuvo lugar una noche de primavera, en la época en la que la sangre se altera. dos desconocidos que mucho antes se habían conocido, se vieron sentados en la misma ciudad, en la misma barra del mismo bar. la locura de los 20 se había esfumado. las ganas de vivir habían desaparecido. dos vidas distintas unidas por un mismo sinsentido. no hubo mucho que decir, no hubo mucho que explicar. un "hola, ¿qué tal?" fue suficiente, para empezar.
las palabras sobraban, el alcohol las ahogaba. las lágrimas habían desaparecido años atrás, en aquel mismo lugar. la sangre ebria viajaba. cada corazón desgastado daba sus últimos coletazos en el cuerpo en el que había un alma dañado. cada uno con su destino fue viviendo a partir del mismo día en que decidieron terminar. uno por cada lado. se habían visto en aquel mismo sitio, con ilusiones compartidas y la pena de haberse despedido.
y tras años de incertidumbre, de dolores en el pecho, de noches en vela, aquella misma tarde habían hablado, y habían decidido. con unas copas de más, en silencio completo, se cogieron de la mano y salieron de aquel bar. una mirada bastaba para saber que aquello tenía que terminar. un amor de la juventud era la mejor manera de acabar una vida de angustias continuas, de drogas que anestesiaban el alma, pero que dejaban las mismas pesadillas.
y agarrados de los dedos y del alma, fueron al mismo lugar que les dio alegrías, que les traía paz, y con una última mirada y un último beso, decidieron alejarse de la misma manera que cuando empezaron a amar. se tiraron al mar.
domingo, 9 de noviembre de 2008
*de historias sin nombres*
...y a prisa y corriendo, tendré que darle la bienvenida al invierno,
y soñaré con tus sueños, más lejanos que cercanos,
te miraré mientras duermes, intentaré que no te despiertes,
dejaré de ser mía y me entregaré al caos sin agonía,
compartiré sonrisas, miradas y caricias,
correré lejos, donde no haya nadie, donde no existan los espejos,
tocaré tus manos, silenciosas, que acarician y no hacen daño,
me abandonaré a la locura, ésa que hace olvidar y todo lo cura,
no existiré, simplemente seré
y cuando todo haya pasado, me quedaré ahí callada, siempre a tu lado...
y soñaré con tus sueños, más lejanos que cercanos,
te miraré mientras duermes, intentaré que no te despiertes,
dejaré de ser mía y me entregaré al caos sin agonía,
compartiré sonrisas, miradas y caricias,
correré lejos, donde no haya nadie, donde no existan los espejos,
tocaré tus manos, silenciosas, que acarician y no hacen daño,
me abandonaré a la locura, ésa que hace olvidar y todo lo cura,
no existiré, simplemente seré
y cuando todo haya pasado, me quedaré ahí callada, siempre a tu lado...
miércoles, 5 de noviembre de 2008
...de historias...
las luces de la ciudad taparon aquella noche la luz de la luna. el ruido de los coches y del gentío le hacía sentirse más ansioso. desconocidos con prisa por llegar a ninguna parte le empujaban. hablaban de banalidades por teléfono, chillando, como si tuvieran algo importante que decir. se sentía cada vez más solo, y cuanta más gente veía, más se acentuaba ese sentimiento. el calor del contenido de la botella había hecho efecto en aquel cuerpo desgastado por los años, las noches frías y los excesos. hacía tiempo que no sabía nada de su familia, la misma que en otra vida le había jurado amor eterno, la misma que en otra vida le había hecho sonreír. sonreír, no tenía ni la menor idea de cuántos años habían pasado desde la última sonrisa. con el licor llegaron los problemas. mejor dicho, siempre estuvieron, pero gracias a él afloraron. con las noches en vela aparecieron las despedidas. con los años desaparecieron los seres queridos...y allí estaba un día más, esperando que aquélla a la que nadie quería mencionar y todos temían, le hiciera el favor de llevárselo consigo. porque ya no aguantaba más, no quería soportar más el dolor, la única compañía de una botella, el frío en la cara y en los pies, la soledad de los olvidados, el desgaste de los vicios...mientras continuaba caminando, buscando un sitio donde pasar la noche, recordó a sus hijos, a su mujer, a todos aquellos que un día estuvieron a su lado. y antes de llegar al banco quue había escogido, desaparecieron las luces, los cuerpos, la visión. un intenso calor recorrió su cuerpo, era distinto del que había sentido otras veces. ya no había tensión, ya no había dolor, ya no había miedo, no quedaba soledad, no quedaba nada, nada...
lunes, 3 de noviembre de 2008
*hoy*

hoy tiemblan los cimientos, hoy me late más fuerte la razón, hoy desaparezco siendo vista, hoy soy contradicción y decisión, hoy camino sin moverme y me muevo sin caminar, hoy me levanto para no ser levantada, hoy espero no esperar y agradezco poder tener algo que esperar, hoy llueve sobre mojado, hoy tiene más fuerza la voz callada que no dice nada, hoy saltan las imágenes, hoy vuelven a la memoria los recuerdos que no querían volver, hoy escapo para no seguir escapando, hoy dejo de ser y de estar y por supuesto, de parecer, hoy, y mañana dios dirá, hoy me golpeo golpes que no duelen tanto como los que no golpean, hoy entiendo sin ser entendida, hoy discurro lo que debería dejar a un lado, hoy salgo antes de lo que debería entrar, hoy es un sinsentido que me devuelve el sentido común perdido, hoy olvido haber olvidado, hoy es un día como otro cualquiera, pero no deja de ser hoy...
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