domingo, 26 de octubre de 2008

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en un momento se rompió por dentro. durante años se había ido resquebrajando, poco a poco. el frío interno, había aumentado, dejando paso a un estado continuo de congelación. fría como un témpano. las risas se tornaron en llanto. fue anestesiando la rotura con sustancias indefinidas, con noches en vela y con almas ajenas. abrió ventanas intentando respirar aire fresco, pero los pulmones lo rechazaban, ya no había espacio para purezas. los movimientos de sus piernas no cesaban. las ganas de huir eran permanentes, lejos, donde nadie le hiciese daño, donde a nadie pudiese hacer daño. los espíritus de los vivos la acompañaban en sueños sin sentido, en pesadillas que la ahogaban. se dejó caer. fue arrastrada por espacios por los que sólo entraba una canica, por calles empinadas, por aguas turbias, por resacas prolongadas en el tiempo y en el espacio. se le secaron los ojos de tanto llover, se le agotaron las fuerzas de tanto escapar, se le agarrotó el alma de tanto forzarlo. se le acabaron las tiritas de tanto intentar tapar las heridas, sin resultado. clavó sus uñas en oscuros recuerdos. dejó de ser, para limitarse a estar, o mejor dicho, quiso dejar de ser. escuchó palabras esperanzadoras de bocas sabias que no querían seguir viéndola desaparecer, pero nada pudo sacarla de allí. atravesó túneles que no parecían tener fin. vivió un tiempo sumida en el olvido, en el recuerdo, en ninguna parte. se escondió allí donde nadie pudiera verla, a la vista pero sin ser vista. hubo entonces subidas y bajadas, hubo desapariciones y desaparecidos, hubo pensamientos callados, hubo ayudas ayudadas, hubo silencio, hubo día y noche, hubo...y los más innombrables sensaciones hirieron y los más profundos sentimientos pasaron a la superficie, salieron por los ojos y fue en ese momento en el que algunos vieron lo que había estado oculto tanto tiempo...

jueves, 23 de octubre de 2008

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allí donde se esconden los secretos más oscuros, donde no llegan los ojos ajenos, donde la noche es permanente, donde no quedan más que despojos, me escondí un día. intenté comprender al alma que vagaba sin rumbo por aquella zona, sin conseguirlo. bebí de vasos que ella misma envenenó con palabras sucias, con odio, con rabia. las miradas se perdían hacia adentro. las preguntas no encontraban respuestas a sus interrogantes. los vicios se apoderaron de ambas, mientras buscábamos juntas una salida, para dejar a la otra allí, perdida. hubo fuego, llanto y sufrimiento. hubo niebla, sin luces que permitiesen ver nada. nos herimos mutuamente. cambiamos de rumbo muchas veces para buscar una nueva vía por la que sólo una de nosotras pasase. y después de mucho tiempo, no recuerdo bien cuánto, tal vez años, extenuadas ambas, decidimos sentarnos y darnos una tregua. no fueron necesarias las palabras, comprendimos que necesitábamos descansar...tras una lucha de miradas, decidí irme por una temporada. abandoné aquel sitio, sabiendo que probablemente tendría que volver en un futuro. hace tiempo que no paso por allí, pero sé que ella sigue en el mismo lugar esperándome para la próxima batalla...

domingo, 19 de octubre de 2008

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en un lugar muy muy lejano, hace mucho mucho tiempo, vivía una niña de rizados rizos oscuros, de aguados ojos verdes y de hoyuelos en la sonrisa. corría por los campos, jugaba al escondite en las cálidas noches de verano y soñaba con historias de príncipes azules y princesas incoloras y "desaborías"...

con el tiempo la niña dejó de jugar, dejó de correr y dejó de soñar. fue encontrando bandidos de corazones, ladrones de almas y príncipes de una noche con sangre roja y no azul. aprendió juegos de aquéllos que no eran recomendados para menores, bebió de aguas turbias, escuchó mentiras prometidas, se dejó arrastrar por la desesperanza y entró en un reino de desidia y rencores

pero un día, en una noche oscura de un mes claro, encontró un amigo, de los que siempre están y nunca se van. normalmente hablaba pero no decía, hasta que empezó a decir... y dejó de pisar el suelo, recogió del contenedor el corazón tirado y lastimado en anteriores capítulos, para curarlo con ayuda. definitivamente dejó de creer en príncipes azules, para pasar a creer en azules niños que surcaban los mares

y así pasó a vivir, a volver a ilusionarse, a sonreír sin motivo, a recuperar juegos, a hundirse en ojos que tenían por iris pupilas, a correr sin prisa y sin destino, a viajar sin moverse...pero sobretodo a volver a ser ella misma



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sábado, 11 de octubre de 2008

*de caminos*


caminé por calles abarrotadas de desconocidos con prisas inexplicables y caras con gestos desconcertantes. miré ojos que no querían ser mirados, sonreí a bocas que no querían recibir sonrisas, rocé cuerpos que nunca quisieron ser rozados...continué recorriendo la ciudad sin un rumbo definido, con tiempo, con calma y observando ví cosas que nunca había visto, aunque siempre estuvieron allí. me detuve en puntos sin motivo alguno. viajé entre vidas olvidadas, entre niños, ancianos, mujeres, hombres, jóvenes...todos ellos con historias anónimas pasadas o futuras, con secretos, con mentiras, con amores y con odios. sus preocupaciones les impiden ver más allá de sus zapatos, relajar los músculos de sus caras, ser felices. y no se paran, porque tienen prisa, continuamente. y así pasarán sus días, con prisa, con preocupaciones, sin pararse en un punto de un camino sin rumbo, que a veces es necesario recorrer para volver a ser uno más, pero siempre uno mismo...