y de repente el sol me invita a escribirte, a decirte lo que no te digo cuando llueve, a esperarte sin desesperar. canto en silencio para que no se nuble. digo y susurro y no me canso de seguir diciendo y susurrando. echo de menos sin melancolía, recuerdo con alegría. es cuestión de sonrisas. en el ambiente hay polen y energía. lucho por verte sonreír. y espero que todo lo malo pase, que no deje huella, que simplemente cicatrice. callada te observo mientras relatas, deliras y continúas relatando. y con mis silencios no te digo nada y te lo digo todo. no hay más. simplemente es eso. y eso es lo que hablamos continuamente, lo que te cuento y lo que me enseñas. nutres mis ganas con tus sonrisas, con tus palabras. sabes hacerme, fabricarme. sin ti ya no soy, sólo estoy. y ahora, después de tanto tiempo sin pasar por aquí y dejar mis pensamientos, me alegro de volver como lo hice un día y otro y otro. no espero gustar, tan sólo descargar lo que ocupa un importante lugar en mi mente. no sé escribir. los dedos se mueven solos cuando me refiero a ti. puedo recordar tratados, noches de verano, inicios iniciados, pero prefiero disfrutar del hoy, sin esperar del mañana, sabiendo que estarás aquí.
mientras tanto sonrío si estás a mi lado.
jueves, 26 de marzo de 2009
domingo, 15 de marzo de 2009
de historias sin nombre
de cuando el asfalto quemaba menos que los pensamientos. de cuando las minúsculas precedían a las mayúsculas. de cuando uno era, no de cuando se abandonaba. de cuando los guiños corregían sentimientos, sensaciones. de cuando todo existía. de cuando la agonía perdía la paciencia. de cuando el capricho era sustituido por la voluntad y el sentido común. de parques, juegos y risas. de cuando las noches eran iluminadas por la luna, no por farolas. de rimas, dimes y diretes. de cuando el arte salía de entre los dedos y no de los bolsillos. de canciones de poetas, de noches en vela, de alegrías y placeres. de cómo unos llegaron y otros se fueron. de mentiras piadosas y no tan piadosas. de cuando la gente omitía y se limitaba a asentir. de espejos muertos, de lámparas apagadas...
lunes, 9 de marzo de 2009
perdí las alas gracias a las que había llegado a este punto nada más aterrizar. el viaje fue tranquilo, pero a medida que me iba acercando, me dolía más el pecho. había ruido, estruendo, mejor dicho. cuanto más cerca estaba de mi destino, más me costaba avanzar. olía a dolor, a lágrimas, a tragedia. nadie hablaba, pero había algo en el aire que indicaba que nada iba bien. todo era confuso. el regreso a mi punto de partida no tenía nada que ver con el inicio del viaje.
cuando yo me fui todo era bien distinto. había más alegría, más oxígeno, más calma. era fácil estar aquí, la vida era dura, pero sencilla, tranquila. la gente sonreía, todo lo que los rodeaba se conservaba en buen estado...
no sé en qué momento las cosas empezaron a cambiar. estuve fuera mucho tiempo, no sé cuánto, hace años que perdí la cuenta. pero no quiero creer lo que ha pasado, me niego. las luces de las estrellas apenas se pueden ver, se conserva una mínima parte de las hojas que había cuando me fui, los niños ya no son niños, las piernas casi no se usan, los abrazos han quedado en el olvido, sólo se aceptan las sonrisas que ellos consideran "perfectas", ya no queda imaginación, no hay alegría, no hay nada de lo que había...nada.
cuando yo me fui todo era bien distinto. había más alegría, más oxígeno, más calma. era fácil estar aquí, la vida era dura, pero sencilla, tranquila. la gente sonreía, todo lo que los rodeaba se conservaba en buen estado...
no sé en qué momento las cosas empezaron a cambiar. estuve fuera mucho tiempo, no sé cuánto, hace años que perdí la cuenta. pero no quiero creer lo que ha pasado, me niego. las luces de las estrellas apenas se pueden ver, se conserva una mínima parte de las hojas que había cuando me fui, los niños ya no son niños, las piernas casi no se usan, los abrazos han quedado en el olvido, sólo se aceptan las sonrisas que ellos consideran "perfectas", ya no queda imaginación, no hay alegría, no hay nada de lo que había...nada.
recoger en una maleta todos los viejos trapos de una vida y echar a andar. recorrer calles desiertas, caminos desgastados, pasos andados. ir a ninguna parte. salir corriendo sin acelerar. dejar a un lado todo aquéllo que sobra y que pesa, que sólo estorba. descargar toda la tensión en un solo grito, en un solo llanto, y que después desaparezca para no volver jamás. olvidar lo olvidable y recordar lo agradable. ser y estar, simplemente, no rebuscar. sentir, sonreír, ser feliz. dejar pasar las prisas, dejar correr al reloj. contar ovejas sin desesperar. continuar caminando, tirando a la basura cada mil kilómetros un trapo. dejar migas de pan para ser encontrado por quien esperas que te encuentre. desaparecer y permanecer. cuestión de dolor, cuestión de contradicción.
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