volvió al pasado reciente, si es que cualquier pasado puede serlo. revisó atento el recorrido, nada y todo tenía sentido.
en otro tiempo vivió de otra forma, con más intensidad. ahora todo se le planteaba oscuro y lejos del agua. recordó verla nadar despreocupada, como si nada importara más que el momento y el lugar. sonrió, pensando en su alegría cada vez que salía el sol. ella jugaba con las olas como quien juega con otros niños.
en silencio todo parecía más duro, ya nadie cantaba en la ducha. los saltos antes del desayuno habían desaparecido. puso la radio y volvió a escuchar aquella canción. las despedidas siempre son amargas, pero lo son más aún cuando nadie tiene tiempo para decir adiós. colocó su foto en una de las mesitas de la cama y se prometió que la dejaría allí, hasta que fuera a buscarla.
las cosas no son siempre como uno quiere que sean...
domingo, 13 de febrero de 2011
lunes, 27 de diciembre de 2010

- está claro, no has nacido para vivir en calma, no te sirven ni la tranquilidad ni la inmovilidad.
- ¿y qué se supone que debo hacer yo ahora?
- pues joderte y aguantarte, bonita, ése no es mi problema. cocínate tortillas de tranquilizantes, dedícate a correr una hora al día, métete un kilo de somníferos en las infusiones, lo que quieras.
- no me estás ayudando. parece cualquier cosa menos simple.
- es que nadie dijo que fuera fácil. tu fisiología no está preparada para determinados trámites que te esperan en la vida, así que tienes dos opciones: o intentas adaptarte por todos los medios, o te tiras por la ventana como la última víctima del pánico no escénico, tú misma.
miércoles, 8 de diciembre de 2010

hace tiempo alguien me dijo que frenara un poco en las cuestas. la vida sobre dos ruedas era más fácil. ahora, con los pies en la tierra, no es tan sencillo como parecía.
el suelo, que entonces no hacía tanto daño, parece ser más duro de lo que aparentaba, y las caídas duelen más. al menos la mercromina ya no cura como lo hacía antes. y la sensación de vacío sustituye al calor del abrazo materno que te llegaba nada más incorporarte. y vuelves a sentirte extraño cuando al continuar, dejas atrás otra parte de ti.
y siento estar aquí. siento hacer daño y recibirlo. siento no desaparecer y que todo quede en calma. siento sentir en exceso. porque los excesos, como todo el mundo sabe, no son buenos, no ayudan al que los realiza. es una lucha interna perdida...
martes, 30 de noviembre de 2010

corre. salta. grita. deja de respirar y respira.
jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. no hay dolor físico. no existe la nada ni el todo. nada existe. y mientras tanto, tengo o retengo lo que puedo. olvido y vuelta a empezar.
jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. no esperes comprenderme, ni siquiera yo lo hago. a veces se me escapa de las manos, otras veces ni siquiera está. deja de ponerme la zancadilla. cada vez que caigo me vuelvo a levantar, pero ya ni siquiera me da tiempo a levantarme completamente.
jodidos los lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y sábados. domingos de descanso en los que no se descansa. jodidos...
viernes, 3 de septiembre de 2010
sólo a veces, cuando todos duermen, lo veo todo claro, aunque la oscuridad de la noche me acompañe. tengo miedo, y él me tiene a mí, más bien me retiene. sin embargo sonrío, a ver si así desaparece y me deja respirar hondo. a veces las cosas duelen, más de lo que deberían. todo depende del umbral de dolor que soportes. el mío es bajo, al más mínimo desatino cedo. y no debería ser así, pero es. simplemente es.
y necesito tiempo para no ahogarme en este mar de papel, para ser consciente de lo inexplicable. así pasan y pasarán los meses, con más pena que gloria. abunda la angustia, nos sobran los motivos y nos vence el agotamiento.
de vez en cuando se me escapa un poco de agua, de ése que no debería escaparse. y sin que nadie se entere, lo recojo y lo devuelvo a su sitio. porque nada debe descubrir lo que realmente sucede. y es que sí, soy más humana de lo que me gustaría, demasiado quizás. y no me gusta. no me gusta nada.
y necesito tiempo para no ahogarme en este mar de papel, para ser consciente de lo inexplicable. así pasan y pasarán los meses, con más pena que gloria. abunda la angustia, nos sobran los motivos y nos vence el agotamiento.
de vez en cuando se me escapa un poco de agua, de ése que no debería escaparse. y sin que nadie se entere, lo recojo y lo devuelvo a su sitio. porque nada debe descubrir lo que realmente sucede. y es que sí, soy más humana de lo que me gustaría, demasiado quizás. y no me gusta. no me gusta nada.
martes, 27 de julio de 2010
un día más parece que todo termina donde en un principio iba a empezar.
hay miedo, hay resignación, hay locura y cansancio. más bien parece una tragicomedia, pero en cambio aquí nadie te hace el favor de matarte. a veces el sufrimiento sale caro, demasiado. y tal vez el destino, Dios, el karma, o lo que quiera que sea me premia con lo que merezco, quién sabe.
a estas alturas de la película nadie vendrá en un bello corcel a salvarte, nadie, ni siquiera el príncipe azul, que aunque existe, no tiene la solución. el caso es que, tarde o temprano, volveremos al punto de partida. al mismo sitio donde empezamos. y aunque se suponía que después de haber recorrido el laberinto deberías conocer el camino, no es así. no encuentras la salida, no hay vida más allá de la angustia que corroe todos tus poros, uno a uno.
y aquí estamos, comprobando cómo el tiempo y la mala suerte aún se acuerdan de mí de vez en cuando, más en cuando que de vez. hay muchas opciones, pero sólo una sería la agradable, por no decir que la única que puede salvarme. y saber que en poco tiempo la respuesta estará ahí, con un ínfimo porcentaje de probabilidad de ser positivo, es una lenta agonía.
si en algún momento pierdes la cabeza, vuelve a leer esto, para poder recordar que en algún momento tuviste un poco de sentido común. que como él siempre dice: "es el menos común de los sentidos".
hay miedo, hay resignación, hay locura y cansancio. más bien parece una tragicomedia, pero en cambio aquí nadie te hace el favor de matarte. a veces el sufrimiento sale caro, demasiado. y tal vez el destino, Dios, el karma, o lo que quiera que sea me premia con lo que merezco, quién sabe.
a estas alturas de la película nadie vendrá en un bello corcel a salvarte, nadie, ni siquiera el príncipe azul, que aunque existe, no tiene la solución. el caso es que, tarde o temprano, volveremos al punto de partida. al mismo sitio donde empezamos. y aunque se suponía que después de haber recorrido el laberinto deberías conocer el camino, no es así. no encuentras la salida, no hay vida más allá de la angustia que corroe todos tus poros, uno a uno.
y aquí estamos, comprobando cómo el tiempo y la mala suerte aún se acuerdan de mí de vez en cuando, más en cuando que de vez. hay muchas opciones, pero sólo una sería la agradable, por no decir que la única que puede salvarme. y saber que en poco tiempo la respuesta estará ahí, con un ínfimo porcentaje de probabilidad de ser positivo, es una lenta agonía.
si en algún momento pierdes la cabeza, vuelve a leer esto, para poder recordar que en algún momento tuviste un poco de sentido común. que como él siempre dice: "es el menos común de los sentidos".
miércoles, 7 de julio de 2010
- olvídate de haber estado en otro lugar, en otro tiempo...ahora ya no sirve de nada
- lo intento, pero no puedo, me cuesta respirar. tengo la sensación de estar continuamente ahogándome bajo el mar, siento un peso sobre los hombros que no me deja caminar
- te entiendo, pero eso tampoco sirve. nadie, ni nada te debe hacer mirar hacia otro lado. cierra los ojos y respira hondo cada vez que te invada el pánico
- no funciona. he perdido la cuenta de las veces que he hecho todo lo que me decías. y es tarde. tarde para poder recuperar el tiempo perdido, tarde para evitar lo inevitable, tarde para descansar y coger fuerzas. no puedo
- nunca es tarde si la dicha es buena, o eso dicen. no dejes que esto se apodere de ti, apodérate tú de ello
- no tengo fuerzas, no sé cómo hacerlo. y lo peor de todo es que el miedo me acompaña día y noche, pasa más tiempo conmigo que mi propia sombra, y parece que quiere seguir así mucho tiempo
- lo intento, pero no puedo, me cuesta respirar. tengo la sensación de estar continuamente ahogándome bajo el mar, siento un peso sobre los hombros que no me deja caminar
- te entiendo, pero eso tampoco sirve. nadie, ni nada te debe hacer mirar hacia otro lado. cierra los ojos y respira hondo cada vez que te invada el pánico
- no funciona. he perdido la cuenta de las veces que he hecho todo lo que me decías. y es tarde. tarde para poder recuperar el tiempo perdido, tarde para evitar lo inevitable, tarde para descansar y coger fuerzas. no puedo
- nunca es tarde si la dicha es buena, o eso dicen. no dejes que esto se apodere de ti, apodérate tú de ello
- no tengo fuerzas, no sé cómo hacerlo. y lo peor de todo es que el miedo me acompaña día y noche, pasa más tiempo conmigo que mi propia sombra, y parece que quiere seguir así mucho tiempo
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