cortó las alas del ángel a las puertas del cielo,
a ver si así no volvía a pisar el suelo,
hizo migas con las nubes
y éstas corrieron lejos cuando se despidieron
cazó lenguas en la noche y refugios para miembros
logró irse y volver, dejando de lado los sueños,
ruido en las entrañas,
caras y palabras hirientes que levantan migraña
locas las vías de la desesperación,
circulan todas en la misma dirección
resuenan los motores de los que se pierden en la noche
callan las almas en pena que guardan los reproches
amarillea la blanca pureza de otro tiempo
y deja que se escape entre los dedos el miedo,
ruge fuerte la culpa por dejar marchar,
por olvidar que la vida prefiere amar...
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