oí hablar a las hormigas cuando dormía la siesta en el monte
y una le decía a la otra:
- el día menos pensado nos salen alas y volamos, nos fugaremos y recorreremos el mundo tú y yo
- yo me iría contigo, pero no nos van a salir alas, no seas ilusa
- si yo quiero que me salgan alas, me saldrán alas y volaré, aunque todos me digan que es imposible lo haré, y tú podrás venir conmigo...
a la semana volví al mismo sitio a dormir la siesta y escuché que todas las hormigas estaban impresionadas porque dos de ellas se habían fugado volando...
*querer es poder*
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