viernes, 29 de agosto de 2008

*luna*


una noche, estando en lo más alto, fui volando a sentarme en una estrella, al lado de la luna. yo no tenía sueño y ella estaba cansada, pero tenía que seguir allí. así decidí hacerle compañía por unas horas. hablaba atropelladamente. hacía tiempo que nadie se sentaba a escucharla y se sentía sola. me contó que lloraba mucho a la madrugada, cuando lorenzo llegaba y ella tenía que irse, después de haber pasado la noche sola, sin apenas compañía

le gustaban mucho los gatos y los búhos, porque le amenizaban un poco la estancia. me miraba de reojo, no podía moverse mucho. me confesó que de pequeña soñaba con ser una estrella normal, porque estaban el mismo tiempo que ella en el cielo, eran más discretas y se tenían las unas a las otras. también sé que guardaba secretos innumerables, del cielo y de la tierra, de esos que nadie llegaría a saber nunca. y después de un rato le conté los míos, bajito, al oído, bien de cerca, para que ninguna de las demás estrellas pudiera oírlos. sólo me sonrió al escucharme...

cuando ya empezaba a salir el sol, nos despedimos. le dí un beso y ella me respondió: "siempre estaré aquí, aunque tú no me veas o te olvides de mí"


así que desde entonces, intento mirarla todas las noches. le guiño un ojo y me voy más tranquila a la cama, porque sé que siempre estará ahí, aunque yo no la vea, pero nunca me olvido de ella

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