lunes, 19 de enero de 2009

me encontré perdida, intentando encontrar algo que mereciera la pena, en un camino con múltiples destinos...esperé a que algo me diera una señal, a que uno de ellos me llenara por completo, y no supe decidir, dudé, volví a dudar. por fin opté por uno de ellos, era el más escarpado, el más inclinado, el que más esfuerzo requería, pero anunciaba un bonito paisaje al final de él. durante la caminata, sudé, me clavé piedras en los pies y pinchos de arbustos en brazos y piernas, lloré, creí haberme equivocado de camino muchas veces, pensé incluso en dar la vuelta a mi punto de partida y elegir otro destino. al principio fue duro, muy duro, con el tiempo no perdió dureza, pero se hizo algo más agradable, más liviano, y el hecho de saber que al final de éste se encontraba el mejor de los destinos me ayudaba a seguir en los peores momentos...

a día de hoy sigo caminando, con la misma esperanza, con algo menos de ilusión, pero con mucha paciencia y alegría, porque sigo convencida de que al final del recorrido, habrá algo bonito, muy bonito, y de que todo merece la pena para llegar allí...

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